Wednesday, February 20, 2008

Las viudas de los jueves

Nuestra lectura esta semana es Las viudas de los jueves, de la argentina Claudia Piñeiro. Con esta novela Piñeiro ganó el Premio Clarín de Novela 2005. (Ya en el año 2003 había sido finalista del Premio Planeta con la novela Tuya.)

Este libro comparte algunos puntos comunes con el último libro que hemos leído, El turno del escriba. Los dos libros son argentinos, escritos por mujeres, y contienen además de una fuerte presencia de palabras extranjeras, el leitmotif de la vista aguda, del pájaro y desde lo alto. Pero mientras que la visión de El turno del escriba se apunta a lugares y tiempos aparentemente muy remotos, Las viudas de los jueves habla de lo (más o menos) local y actual de Argentina.

El Premio Clarín

Se trata una vez más, de un premio de editorial, esta vez Clarín-Alfaguara. (El premio se conoce también como el Premio Clarín Alfaguara.) Clarín es una de las empresas más importantes de Argentina, con actividad en varios sectores culturales como son el cine, la televisión, la prensa, y la industria editorial. La empresa otorga varios premios culturales como son El Premio Clarín Espectáculos, El Premio Clarín Deportivo y El Premio Clarín Creatividad, además del Premio Clarín Novela.

El Premio Clarín Novela es muy joven, apenas tiene 10 años. Su enfoque es más que nada nacional, tanto en los temas de las novelas ganadoras, como en la nacionalidad de los ganadores. (Aunque sí se han presentado al concurso obras de autores residentes en otros países, pero no queda claro si son extranjeros o argentinos radicados en el exterior.) Parece que los ganadores siempre son argentinos, pero no los jurados.

Del sitio web del Premio Clarín, la lista de los ganadores:

- 1998: Pedro Mairal, Una noche con Sabrina Love (jurado: Adolfo Bioy Casares, Guillermo Cabrera Infante y Augusto Roa Bastos)
- 1999: Leopoldo Brizuela, Inglaterra, una fábula (jurado: Vlady Kociancich, Andrés Rivera y Roa Bastos)
- 2000: Pablo Toledo Se esconde tras los ojos (el mismo jurado de 1999: Vlady Kociancich, Andrés Rivera y Roa Bastos)
- 2001: Cristina Feijóo, Memorias del río inmóvil (jurado: Héctor Tizón, Vlady Kociancich y Andrés Rivera)
- 2002: María Henestrosa, Las Ingratas (el mismo jurado de 2001: Héctor Tizón, Vlady Kociancich y Andrés Rivera)
- 2003: Patricia Suárez, Perdida en el momento (jurado: Noé Jitrik, Héctor Tizón y Luis Gusmán)
- 2004: Angela Pradelli, El lugar del padre (jurado: Antonio Skármeta, Angeles Mastretta y Andrés Rivera)
- 2005: Claudia Piñeiro, Las viudas de los jueves (jurado: José Saramago, Rosa Montero y Eduardo Belgrano Rawson)
- 2006: Betina Gonzalez, Arte Menor (el mismo jurado de 2005: José Saramago, Rosa Montero y Eduardo Belgrano Rawson)

Las viudas de los jueves

Piñeiro no sólo escribe novelas sino también guiones de televisión, obras de teatro y más. Eso creo que se nota en Las viudas de los jueves que tiene un sabor cinemático, teatral o televisivo; hay algo muy visual en su manera de describir el mundillo de Altos de la Cascada. La novela tiene además, toques de novela policial y de drama doméstico televisivo tipo Desperate Housewives.

Me encantó esta novela. Es del orden de telenovelas y literatura popular, pero tiene también sus aspectos más artísticos que van más allá de su sensibilidad cinemática y su oído para el diálogo. Hay momentos de arte literario aquí, creo yo, por ejemplo en la escena del partido de truco (302-6); aquí Piñeiro entremezcla el complejo lenguaje (código en realidad) del truco y las cortas y frías frases declarativas que comunican la salida que el Tano propone. Es un coro de voces, una micro versión de la novela entera que es una serie de distintas perspectivas. Y esta maravillosa escena nos la recrea Virginia, la voz más que más presencia tiene en la novela, y que ni está presente en esa escena.

Hay varios elementos interesantes en esta novela:

Los epígrafes

* Tennessee Williams (¡aparece mal escrito su nombre!): la idea de ceguera colectiva
* Manuel Puig: la diferencia entre tragedia y el "sórdido drama burgués"

Los nombres

* El mismo nombre del barrio: Hay tres opciones de nombre: Altos de la Cascada (nombre oficial)/La Cascada/Los Altos (25). Parece haber una diferencia de percepción muy importante con la elección del nombre. El primero, "Altos de la Cascada", connota dos espacios, uno alto y uno bajo (mejor dicho, no bajo sino bajándose, en decadencia). El segundo, "La Cascada" suprime lo alto para quedarse con la cascada, el acto de caer de arriba hacia abajo. El tercero, "Los Altos" (que pocos eligen, en realidad), se queda con lo alto sin reconocer la cascada, la posibilidad de caída. En un libro sobre la decadencia de la sociedad argentina, es muy significativo este tipo de nombre, y los cambios de nombre de acuerdo con la perspectiva de cada uno. ¿Cómo lo llamará el Tano?

* Ramona/Romina/Rama: La primera vez que se conocen, Juani le pregunta "cómo te llamás?" pero ella no habla, sólo escribe "Ramona" en la arena (81). Ella parece ser "la otra" dentro de este mundillo.

* María Virginia/Virginia/Mavi/Vir: cambia su nombre de acuerdo al contexto o con quién está hablando.

* El Tano: no recuerdo haber visto su nombre de pila.

La producción cultural

* Los libros huecos en la casa abandonada por un militar y su familia: Siempre los mismos tres títulos, Fausto de Goethe, La vida es sueño de Calderón de la Barca, y Crimen y Castigo de Dostoievski; "dos o tres clásicos más" y luego siguen estos tres títulos repetidos.

* La libreta roja y el fichero de María Virginia/Virginia/Mavi/Vir (64-5): Es la documentación del barrio. Su profesión de inmobiliaria, se completa la operación por medio de una escritura.

* El ensayo y los dibujos de Ramona/Romina/Rama: Escribe su nombre,"Ramona", en la arena (81) en vez de decirlo. Tiene que escribir un ensayo en inglés para el colegio, sobre la profesión de su padre (219): se queda mirando la hoja en blanco, porque no puede lo que dicen las tarjetas de su papá que no es su papá, son mentira. Lo que dice la chapa de bronce en la puerta, lo que dice la secretaria al atender el teléfono, son palabras basadas en mentira, que al ser pronunciadas crean su realidad.

* También los ensayos de Juani, en que habla de los vecinos (93), y su dibujo de una pared con dos figuras (184): ¿están delante o detrás?

* El cine: El suicidio que llegan a filmar Juani y Ramona/Romina/Rama, que ven desde un arbol (mirando desde lo alto hacia abajo).

Los eventos políticos en Argentina y el mundo

* La época política, económica y social de Argentina en este libro es la del menemismo, y la percibimos a través del negocio inmobiliario. Concretamente, nos llegan las noticias de las fechas, de los eventos, de las crisis, en la forma de los apuntes de Virginia en su libreta roja.

Por ejemplo: 1994, Efecto Tequila, vende familia X; 1997, crisis asiática, vende familia Y; 1998 efecto Vodka; 1999 efecto Caipirinha; 2001 Efecto Mate Cocido - nombre que le pone Virginia - vende familia Z (267-270). Otra vez se destaca esa idea de nombrar.

Las fechas que marcan las épocas: el 27 de septiembre de 2001, después de las Torres Gemelas en NYC (11); finales de los 80, gobierno de Alfonsín, hiperinflación (31); dos años más tarde, 1989, Menem y la ley de convertabilidad (35); el año 1998, los suicidios sospechosos entre altos mandos (105); mediados de 2001, huidas (267).

* La crítica social: El "country" es un barrio, pero casi un país también; como lo sugiere Saramago en la contraportada del libro, es un microcosmos del país durante el menemismo.

El idioma

* El uso del inglés: El texto está salpicado por palabras en inglés, a veces mal escritas. Primero pensé que esta torpeza tenía que haber sido un descuido de la editorial, pero esta reseña me hizo pensar que tal vez haya sido a propósito:

English words and phrases are speckled throughout the novel, a symbol of the upper classes in Latin America, and though it may reflect usage in Argentina, the bilingual reader cannot help but think of them as simply wrong (e.g. "sweet or trick" for "trick or treat"; "fare ways" instead of "fairways"; or the saying "business are business").

Esa idea de "may reflect usage" me hace pensar que este inglés a veces mal escrito podría ser un intento de reflejar lo que es en el libro una crisis de comunicación. Por ejemplo "business are business" lo dice un jefe holandés de una multinacional a su gerente argentino en el momento de despedirlo. El inglés no es el idioma de ninguno de los dos, pero es la única manera que tienen de comunicarse; es la lingua franca que ya no es inglés sino un tipo de "international English" que no es más que una herramienta de comunicación internacional a nivel puramente profesional.

Los "English skills" son una prioridad para los padres de Altos de la Cascada
(45), que mandan a sus hijos a un colegio inglés; poder ir a un colegio extranjero es uno más de los bienes de consumo que distingue a la élite. Es muy significativo el hecho de que, aunque los personajes utilicen palabras sueltas o dichos concretos en inglés, es un idioma que no hablan de verdad. Virginia, con todas las palabras inglesas que suelta para hablar de bienes de consumo, no consigue leer la comunicación importante que le llega del colegio inglés de Juani, y tiene que pedir que se la traduzcan (91).

* La pronunciación del español: Ramona/Romina/Rama dice "bebe" en vez de "bebé", sin el acento. Mariana vive corrigiéndole la pronunciación, en vano.

* Los acentos: Las distintas épocas son marcadas por los acentos de las empleadas domésticas (
76). Hasta principios de los años 90: voces y acentos del interior de Argentina y de Paraguay; luego, voces, acentos y dichos peruanos.

Las llegadas/partidas

* Los primeros capítulos de la novela tratan de llegadas. Para entrar hay 3 opciones, una puerta para socios, una para visitas autorizadas, y una para "el servicio" (25). Vemos cómo llegaron todas las familias al barrio.

* Los últimos capítulos son partidas, o huidas. Tiene que haber una crisis para que uno salga de ese lugar: divorcio, desastre económico, muerte. Lo que llama el Tano "salirse del sistema" (281).

* Virginia y su familia llegan al barrio para instalarse, gracias al suicidio de un militar llamado Antieri (32). Su llegada puede suceder gracias a la partida de otros. Aquí empieza una era, la que a finales del libro terminará con su propia huida hacia la inseguridad: "¿te da miedo salir?" (318).

Otras ideas más que se me ocurren también:
* La escena del mago (55).
* La obsesión con la naturaleza, los jardines, arbustos, árboles, olores (29), paisajismo, parquistas, etc.
* Esa idea de la pared: para mantenerse dentro, y para mantenerlos a los demás afuera (184).

Bueno, esto se ha hecho muy largo ... ¡Es que hay mucho de que hablar aquí!

Thursday, February 7, 2008

El turno del escriba

Esta semana leemos El turno del escriba de las argentinas Graciela Montes y Ema Wolf, novela que ganó el Premio Alfaguara en 2005. Es muy interesante saber que este premio de editorial estuvo 25 años sin otorgarse, y cuando volvió a la escena, fue con un premio de más valor económico (175.000$) y con, según Wikipedia, una fuerte vocación latinoamericana.

Tres novelas: dos peruanas, una argentina; tres premios literarios, todos de editoriales españolas. ¿Qué está pasando aquí? Mirada idealista: es un intento de crear vínculos importantes entre los países de habla hispana, o sea, como dice el fallo del premio Alfaguara, "contribuir a que desaparezcan las fronteras nacionales y geográficas del idioma, para que toda la familia de los escritores de habla española sea una sola, a uno y otro lado del Atlántico". Mirada pesimista: es un intento de parte de España de figurar en el mundo de las letras latinoamericanas.

El turno del escriba

Me gustaron partes de este libro, y me gustó la idea que lo motivó. Pero lo encontré de muy difícil lectura y, finalmente, más cansador que placentero (muchísima descripción, poco diálogo, tantísimas palabras italianas, latinas o francesas en cursiva). Entre muchos de sus elementos interesantes, sin embargo, se destacan los siguientes:

Los dúos
Como bien se apunta en la reseña de Página/12, El turno del escriba es un libro sobre un dúo literario, escrito por un dúo literario: Polo/Rustichello escritos por Montes/Wolf. El libro dentro del libro será de Marco Polo, pero este libro es del escriba. Polo apenas figura en la novela; es una novela sobre el proceso de creación de un libro.

La escritura
El proceso de creación, la escritura como oficio: es un trabajo duro (212). Los detalles de los instrumentos que se utilizan, escribir en el "lado clandestino" de las hojas (95), etc. El discurso de Polo sale de manera confusa, caótica "como una alfombra abigarrada de escenas simultáneas y sostenidas en la que uno podía montarse en cualquier momento" (79). Rustichello quiere poner orden a todo: divide su hoja en dos columnas, de aliados y de adversarios y le es muy importante terminar con dos columnas iguales.

El papel del escritor en la sociedad
Rustichello trabajo como copista de día pero es poeta de corazón; ve a Polo más que nada como fuente de material literario que podrá utilizar para sus propios fines y para poder salir de la cárcel y volver a ser el Rusticien que fue. Rustichello elabora una lista de posibles patrocinadores de su libro (101) y necesita a Polo por "su capital, su historia" (113). El relato contado por segunda vez se debilita (138) porque Polo no es narrador como es el escriba. La importancia del estilo, de la habilidad literaria. El escriba hasta traduce lo que dice Polo, de veneciano a francés. ¿Quién es el público para el libro de Rustichello? (225)

La vista: la mirada del pájaro
"La vista agudísima del pájaro lo abarca todo" (19). Rustichello está consciente de que, sólo, no puede llegar a ser como el pájaro; necesita escribir el cuento de otro. El pájaro -
l'oxell, el halconcito (253) - es una figura importante en la novela.

El copioso detalle
La abundancia de investigación histórica de las autoras. El ojo observador de Rustichello. La idea de recordar todo; una idea de decir toda la verdad, documentar todos los detalles de cada acontecimiento. La noción de la veracidad; la relación entre historia y cuento, ya que el escriba reescribe lo que cuenta Polo, y a veces suprime elementos porque "se consideraba libre de decidir qué poner y qué quitar" (143). La importancia de cada detalle: "en los detalles estaba precisamente lo provechoso del asunto" (141).

Una visión del mundo como un gran panino
"Por encima y por debajo, dos eternidades: la de los pájaros voladores, que todo lo abarcaban desde el aire, y la del mar, obstinado e incorruptible, que para Rustichello era siempre el Mediterráneo. En el medio, sujetos a mudanza, atados irremediablemente a la rueda de la Fortuna, diminutos en sus barquitos y sus ciudades, los hombres...." (47) Todo esto forma una "trilogía de base - pájaros avizores, gente entrampada y agua eterna" (47). Pero este prolijo panino se le desarma porque las eternidades "se escapan por los bordes" (59).

La reseña de Página/12 y el juego de la cultura
La siguiente cita de Página/12 se aproximaría a la perspectiva de un lector indignado, que cree que el libro es demasiado académico para el lector común:

El relato pone el acento sobre lo que para las autoras significa, entonces y hoy, escribir: no escribe un Marco Polo sino un Rustichello; y en un sentido políticamente más fuerte, no escribe quien se limita a cronicar reproductivamente la Historia sino quien recrea un mundo en base a lo que su imaginación le dicte a partir de una plataforma medianamente documental. Tómese como ejemplo central de esta diferenciación el siguiente pasaje: “El pisano (Rustichello) consideraba que un libro de maravillas, un collar de historias peregrinas, prodigios, rarezas, costumbres asombrosas, riquezas sin medida, todo eso garantizaría el favor de los lectores de corte. El veneciano (Polo) en cambio insistía en contar su viaje paso a paso y sin apartarse del itinerario, comenzando por donde había comenzado”.

El problema es que los lectores de corte siempre han sido minoría, amén de que de un tiempo a esta parte se nuclean alrededor de la Academia y sus específicas herramientas de análisis. ¿Estamos frente a una gran
editorial que se da el lujo de premiar una obra pensando en esa minoría? Porque el lector más ramplón tendrá que disfrutar de la reconstrucción del espacio genovés y del ingenio de Rustichello para, primero, memorizar los relatos de Polo y, segundo, hacerse de pliegos donde escribirlos... O renunciar a la lectura de esta novela que no entrega más que eso.

La postura de esta reseña es interesante cuando la vemos en relación a las ideas de mercado de cultura, premios y prestigio. Hay un tono de desdén en la reseña para lo que se entiende como una obra destinada a una "élite". ¿Parte del juego?