Monday, April 7, 2008

Balance

Cuando veo la pila de libros que hemos leído durante este curso, me quedo verdaderamente sorprendida.

Al empezar el semestre pensé que iba a ser dificilísimo o incluso imposible poder leer todas las novelas en la lista, por varios motivos pero sobre todo porque son largas, están en español, y había una por semana.

Se trataba en cierta medida, de un reto: ¿podemos leer una novela por semana y producir una respuesta escrita (y coherente) a cada una? Un desafío aún más importante cuando recordamos que son novelas relativamente nuevas, sobre las que no existe todavía mucho trabajo crítico al que recurrir.

¡Y lo logramos! Ahora, a hacer balance. ¿Qué nos dice todo lo que hemos leído?

Lo que sí queda claro es que un libro no tiene por qué ser bueno para ganar un premio o quedar al menos como finalista. (Sí, estoy hablando de ti, Jaime Bayly.) Queda también muy claro que hay un premio para todo. Absolutamente todo. Algunos premios reconocen valor artístico y otros son más comerciales. Cualquier niche, cualquier ángulo... todos tienen su premio.

Y lo más importante: gracias a este curso, pude descubrir escritores que no conocía, como Mirko Lauer, Claudia Piñeiro, Sergio Pitol y Paloma Villegas. Siento que mi vida ha sido enriquecida por esos artistas. Voy a buscar sus otros libros; primero en la lista: Secretos inútiles de Lauer.

Adoré esos cuatro libros, pero hay dos en especial que estimularon mi imaginación de manera profunda. El primero es Agosto y fuga, de Paloma Villegas. No puedo dejar de pensar en su manera de expresar las varias capas de conciencia que tejen los "mapas mentales" de México; tanto me llamó la atención que mi ensayo final es sobre ese concepto. Más concretamente: las maneras en que "se imagina" México como espacio o territorio individual y colectivo, tanto en el libro de Villegas como en el marco del premio Sor Juana Inés de la Cruz. (No digo más porque estoy intentando desarrollar eso en mi ensayo...)

El otro libro que me impactó, fue Las viudas de los jueves de Claudia Piñeiro. Creo que voy a votar por esta novela como mejor novela del curso. Este libro funciona a tantos niveles - tiene elementos de teatro, de cine, de novela policiaca, pero también es tan literario y sus temas tienen un tamaño enorme, mítico (pensando en lo que ha dicho Niall sobre la metáfora de Faust). Siento una inmediatez con Argentina que no siento con los otros países representados en el curso, y leer la escena del partido de truco fue una experiencia increíble. Harold Bloom dice que la prueba de un libro bueno es que te dé ganas de releerlo, y creo que tiene algo de razón; de todos modos, Las viudas de los jueves ya ocupa un lugar de "prestigio" en mi estante de libros que releo periódicamente.

Saturday, March 29, 2008

La vida conyugal

Lamentablemente, hemos llegado a la última novela de este curso. Felizmente, terminamos bien, con una novela espectacular: La vida conyugal, del mexicano Sergio Pitol, ganador del Premio Cervantes 2005.

Lo primero que llama la atención en este libro es que se trata de una protagonista feminina escrita por un autor masculino. Se supone que La vida conyugal es la historia de una pareja, Nicolás y Jacqueline, pero en realidad es la historia de la protagonista, Jacqueline Cascorró (como se autodenomina la mujer que fue bautizada María Magdalena Cascorro). Casi parecería que, tal como toma la decisión de cambiar su nombre, Jacqueline se impone en la novela para apoderarse de la narrativa, tanto que el narrador no puede sino dejar a Nicolás en un segundo plano. Jacqueline domina la historia por completo, y el narrador (que no se identifica pero sí se hace notar, recordándonos varias veces que nos está contando esta historia) parece tenerle simpatía o al menos estar de su lado.

(Sería interesante en ese respecto contrastar La vida conyugal con El turno del escriba, por ejemplo, en que hay un protagonista masculino escrito por autoras femininas. O tal vez - ¿por qué no? - se podrían contrastar las dos Jacquelines que hemos conocido en este curso, la de Fiebre de invierno y la de La vida conyugal. Estaría bueno, en realidad, porque en estos casos, por más que haya otros personajes, la protagonista es la historia.)

Jacqueline quiere ser un "personaje", se quiere inventar a sí misma para así poder decidir su propia suerte. Cambia su nombre y busca una alianza con un hombre que le ayudará a lograr lo que más quiere en la vida, que es "cultivarse". Pero sus intentos de transformarse siempre terminan mal por culpa de su familia (quienes se niegan a llamarla Jacqueline), su pasado "miserable", o cualquier otro motivo. Pero en realidad, es que todo falla por culpa de Jacqueline: es que le fascinan las ideas, pero ella no es capaz de hacerlas realidad. Un ejemplo perfecto de esto es el hecho de que se quiere "cultivar" con libros, arte, etc. pero no es capaz de leer un libro detenidamente; quiere comprarlo y tenerlo, y casi parece creer que con eso alcanzaría.

La memoria, el pasado, y el destino son hilos conductores de esta novela. Más concretamente: la falta de memoria, la memoria selectiva o la memoria fallada, y su relación con el pasado y el destino. Lo que hace Jacqueline es vivir ciclos en que se repiten leves variaciones de lo mismo, una y otra vez. En toda la novela hay referencias a su mala memoria, el hecho de que no recuerda a la gente, no se acuerda del nombre de alguien, o tiene la idea que su primera infidelidad fue con uno cuando en realidad fue con otro.

El cuaderno azul de Jacqueline es una incarnación de esta situación: en él, Jacqueline ha escrito muy poco (algunas citas literarias y algunas experiencias negativas) dejando casi todo el cuaderno en blanco. Pero el narrador nos asegura que Jacqueline no se acordará ni de lo que escribió, ni de la existencia de su cuaderno. Hay frases escritas, borradas, reescritas, con comentarios, luego tachados o reescritos. Es un palimpsesto, un objeto literario e histórico de la vida de Jacqueline en que existe una serie de niveles entre la realidad y las ideas, pero que se confunden, se mezclan, se borran, o se dejan en blanco.

Otro elemento clave de La vida conyugal es la corporalidad. De hecho, es el acto físico de quebrar una pata de cangrejo en las manos y oír descorchar una botella de champaña, que cambia el rumbo de la vida de Jacqueline. Más precisamente, cambia sus ideas sobre cómo va a ser su vida. El tacto, el oído... los sentidos dominan a Jacqueline. El efecto que tiene sobre Jacqueline el olor acre del cuerpo desnudo de Gaspar, por ejemplo. Y eso que Jacqueline tiene muy mala memoria; casi se podría decir que todo se ve borrado de su mente, menos los recuerdos físicos.

Y ¿qué significará, que cada vez que está a punto de realizarse sus planes para eliminar a Nicolás, Jacqueline no sólo se interpone para impedir que suceda, sino además tiene que sufrir alguna lesión física? Siempre termina en el hospital, muchas veces a los cuidados de Nicolás. La mano, el hombro, los dedos...

La corporalidad se manifiesta muchas veces por medio de la sexualidad, también. Nicolás es un mujeriego, pero lo que predomina aquí es el deseo de Jacqueline. Y este deseo no está vinculado con la reproducción o la posibilidad de crear una nueva vida, sino se asocia con la destrucción o la ruptura. Jacqueline tiene una pasión sexual por Nicolás que se vuelve desenfrenada en las épocas en que está preparando un complot para destruirlo. Puede disfrutar de los cuerpos de sus amantes, pero nada supera la pasión que se apodera de ella cuando está a punto de matar a su esposo. La sexualidad de Jacqueline prospera a base de la destrucción, o la posibilidad de la destrucción.

A pesar de todo eso, Jacqueline no es para nada un personaje antipático. Es capaz de hacer cosas impensables, pero el tono con el que el narrador representa a Jacqueline hace de ella un personaje verdaderamente entrañable. De hecho, de todos los demás personajes en el libro, los dos más agradables son mujeres: Márgara Armengol, la anfitriona de las veladas culturales y la dueña de lo que será luego una Academia; y Alicia Villalba, mujer que se viste como hombre, y la única persona que acompaña a Jacqueline en su peor momento luego del traslado de Nicolás a España.

Lo que más me encantó de esta novela fue esta idea: lo que desencadena todo el relato, y cambia por completo la vida de Jacqueline para empezar sus eternos ciclos, es una sensación de un momento preciso. Como Proust y sus magdalenas (¡Jacqueline se llama Magdalena!), la sensación de quebrar una pata de cangrejo en las manos al momento de oír descorchar una botella de champaña lleva a Jacqueline no a su pasado (como a Proust) sino a una idea de su futuro. Casi se podría decir que cada vez que empieza de nuevo este ciclo, Jacqueline está recordando su futuro, que está borroso, confuso y aún en blanco, como su cuaderno.

Monday, March 24, 2008

Fiebre de invierno

Esta semana toca leer Fiebre de invierno, de Marilyn Bobes. Esta, su primer novela, fue ganadora del Premio Casa de las Américas Novela 2005.

Hasta ahora, me han gustado casi todos los libros de este curso. Muchos me han encantado, sobre todo las novelas de Piñeiro, Lauer y Villegas. Pues ya está. Fiebre de invierno no me gusta nada, nada.

Ni parece ser una novela, sino más bien el diario íntimo de una mujer amargada que quiere buscar justificación para sus problemas. Jacqueline, la protagonista/narradora, es uno de los personajes más pesados que he encontrado en todas las lecturas de este curso.

En Fiebre de invierno, Jacqueline cuenta una lista de razones por las cuales es la víctima más grande del mundo. La dejó su marido por otra. El ex marido, Marcelo, es malo. La otra mujer, Benvenuta, es una mala malísima que le "quitó" el marido a Jacqueline. Y Jacqueline, por supuesto, es una santa.

Ah, y además es una artista manquée. Claro, es tan sensible y malentendida, debe tener el alma de artista. Claro, eso tiene que ser. Es que los demás son unos trepadores sociales, pero Jacqueline es la que ve las cosas como son.

El obligado guiño literario para darle a esta historia más que banal, un toque de "arte": Jacqueline va a escribir una novela, para vengarse de Marcelo, porque resulta que fue por su culpa que Jacqueline nunca se atrevió a escribir ficción. Y este libro no se entitulará nada menos que ... Fiebre de invierno. Sí, el mismísimo libro que el lector tiene entre manos.

Y claro, tiene que haber mil referencias al libro ficcional/libro verdadero. Otros personajes le advierten a Jacqueline que puede ser problemático escribir una novela que es básicamente una versión levemente cambiada de hechos reales. Qué metaficcional, qué listo, qué posmoderno.

Jacqueline es culta, cosa que nos recuerda cada vez que puede. Es tan culta que le gusta tanto la cultura alta como la popular. Adora a Raymond Carver, a Dylan Thomas, pero también escucha a los Beatles y ve Sex and the City. Qué ecléctica. Y cuando no está perdida en su nostalgia hippie, se está indignando porque Sex and the City no es una fiel representación de su vida.

Fiebre de invierno me parece la obra de una amateur que piensa que, si puebla su mundo ficcional de citas tanto cultas como populares, podrá crear algo interesante. No ha funcionado para mí. Todo esto me recuerda demasiado la novela de Jaime Bayly.

Jaime Bayly/Julián Beltran: el primero verdadero, el último ficcional, ambos insoportables. De repente, un ángel es un libro malo, con elementos de la vida real. Pero como no parece que el autor lo haya tomado en serio, le ha quitado significación a todo, y el resultado es un libro vacío, unidimensional, sumamente olvidable.

Marilyn Bobes/Jacqueline: ¿alguna relación? Bobes es una crítica respetada como Jacqueline y Fiebre de invierno es su primera novela, como es la de Jacqueline. ¿Estará esta novela basada en hechos reales? No se sabe...

Bayly no toma nada en serio, pero tengo la sensación de que Bobes sí, se está tomando todo esto muy en serio. Es lo trágico del asunto. La obra de Bayly la puedo descartar como novela superficial que el autor habrá pasado dos semanas en escribir. Pero ¿la de Bobes?

Un detalle que me gustó de Fiebre de invierno: la cita repetida de Raymond Carver, "utilízalo todo". Me gusta tanto este poema que quiero citarlo aquí, como lo hace Bobes.

"Sunday Night"

Make use of the things around you.
This light rain
Outside the window, for one.
This cigarette between my fingers,
These feet on the couch.
The faint sound of rock-and-roll,
The red Ferrari in my head.
The woman bumping
Drunkenly around the kitchen . . .
Put it all in,
Make use.

El error que comete Bobes en citar a Carver, es que nos obliga a buscar la cita, a leer el poema, a pensar en cómo estará tomando Jacqueline estas líneas, utilizándolas para su propio proceso artístico. Y el resultado es pobre.

Saturday, March 8, 2008

Agosto y fuga

Nuestra lectura esta semana es la novela mexicana Agosto y fuga, obra por la cual la autora Paloma Villegas ganó el Premio Sor Juana Inés de la Cruz en 2005. Cabe señalar que tanto este libro, como los dos otros libros que ha escrito Villegas, han sido publicados por la misma editorial independiente, Ediciones Era.

Lo personal y lo político:
Hemos visto ya algunas narrativas de relaciones personales con un trasfondo de eventos políticos e históricos de mucha importancia, como por ejemplo La hora azul (las secuelas del conflicto armado en Perú) y Las viudas de los jueves (los momentos que preceden a la crisis de 2001 en Argentina). En Agosto y fuga se trata de las vidas íntimas de cuatro personajes en las semanas anteriores a las elecciones de 1994 en México.

Recorridos, órbitas:
El estilo de esta novela es mucho más realista que la que leímos la semana pasada, Órbitas. Tertulias. Y sin embargo, a nivel temático creo que comparten algo en común: son las dos narrativas de recorridos a la deriva, o -como lo dijo el profesor la semana pasada de la novela de Lauer-, sin rumbo fijo. Y las dos son novelas de repeticiones, ciclos interminables, pero no repeticiones de lo mismo sino con diferencias. En la novela de Lauer es una repetición a nivel más esotérico, casi metafísico, mientras que en Agosto y fuga se trata de repeticiones tanto de relaciones íntimas como de ideas políticas más generalizadas.

A nivel personal, en
Agosto y fuga tenemos el “recorrido sentimental” (86) de Nora, que pasa unas 24 horas (como el protagonista de Lauer, por cierto) haciendo recorridos de la Ciudad de México por su avenida más larga e importante, Insurgentes. En todas partes está rodeada por el gentío de la ciudad pero sólo ve su propio pasado (68). Vuelve sobre sus pasos como si quisiera borrarlos (74) pero a la vez, son lo único que la puede guiar. Y a nivel más social tenemos el recorrido de México en su conyuntura política, su carga histórica, y lo que en 1994 es un sentimiento de esperanza por un cambio hacia un país más justo. Una esperanza que no es nada más que una repetición de otras esperanzas pasadas, como por ejemplo la de 1988 (que se menciona varias veces).

La máquina política:
El auto de Magda casi se podría ver como metáfora de las relaciones sentimentales y del proceso político: al auto le han roto las vidrieras, ya no tiene ni sillas, y por dentro está hecho un esqueleto vacío de lo que era (126). Pero aún se puede manejar, aunque no se sabe hacia dónde nos va a llevar. Y en realidad hay que dejarlo en la esquina de una casa de apariencia respetable, porque no podemos manejarlo todo el camino hacia casa.

Elementos científicos:
Hay elementos de ciencia en Agosto y fuga que me recuerdan los conceptos de "geometría variable" y "arqueología informal" de Órbitas. Tertulias. Los espacios en esta narrativa adquieren una forma variable que cambia según la perspectiva de uno; por ejemplo las diferentes reacciones ante la lluvia en Chiapas, o las distintas maneras de llegar al lugar de encuentro, o en autobús o a pie. Nora, que había llegado a Chiapas en autobús, vio que había gente que había caminado días enteros para llegar; de vuelta a la ciudad, lo primero que hace Nora es precisamente eso - caminar. Hay una nota geográfica en su recorrido a pie, en que está sintiendo físicamente el relieve de las calles (51), y en el concepto de los mapas mentales que tiene uno de un país que se ensancha o se achica conforme vaya aprendendiendo nombres de lugares hasta entonces desconocidos (83). (Esto en realidad, me recuerda La hora azul, en que Adrián conoce el nombre del barrio de Miriam porque lo ha oído nombrar en el noticiero.)

La fuga:
Agosto y fuga es una novela estupenda, con un estilo lírico dentro de una trama que se desarrolla hacia un punto culminante que … nunca llega. No termina con las elecciones sino que termina justo en un precipicio. La novela entera es, en realidad, una fuga, por lo que no dice, por lo que deja en el aire. Este acto de fuga deja rastros, que forman el texto que tenemos entre manos: nada más que fragmentos de las vidas de cuatro personas, en un momento en que "va a pasar algo" (85) tanto a nivel político como personal.

Y es que todo es fragmento en realidad. Por ejemplo, la convención en Chiapas, uno de los eventos más importantes de la novela: ni lo vemos, sólo tenemos lo que ha visto Nora, lo que ella cuenta, y lo que Pablo lee en los diarios. Tenemos versiones de versiones, de algo que no parece ser más que una serie de comienzos (94). Y las elecciones en sí, ni están en la novela. La única escena que tenemos es del mitin, en que todo se agita sin moverse (138). Interesante que aquí el cielo es azul y el sol brilla por lo que parece ser la primera vez en una novela en que siempre está lloviendo, está por llover, o acaba de llover.

Pero por otro lado, la fuga no es fuga, propiamente dicha; es un acto de escapar o cambiar, para luego volver, para luego repetirse de una manera distinta. Uno se fuga de sí mismo para luego volver. Nora se fuga de su relación actual para refugiarse en el pasado, pero luego se fuga del pasado para volver a su relación. Pero en el final de la novela, está saliendo una vez más, hacia Pablo, hacia su pasado. Hay idealismo, escepticismo, nostalgia, y luego otra vez idealismo templado por pragmatismo. El que habla en el mitin no va a ganar esta vez (138) pero eso no significa que no se vaya nunca a cambiar nada. Se mueven las cosas, pero en ciclos.

Sunday, March 2, 2008

Órbitas. Tertulias

Órbitas. Tertulias, del peruano Mirko Lauer, es la segunda novela de la serie que comenzó con Secretos inútiles y fue uno de los dos ganadores del Premio Juan Rulfo 2005, otorgado por Radio France Internationale.

Además de ser una novela onírica y fantástica pero también con mucho humor (y ser, creo, la novela más "literaria" que hemos leído hasta ahora), representa un caso interesante del funcionamiento del campo literario. Aquí leemos que, por más que haya recibido un premio internacional, esa consagración no se ha traducido en éxito en el mercado.

En una entrevista muy relevadora, dice Lauer: "No soy de presentaciones ni de promover una novela. Una de las plagas de Egipto que le ha caído a la literatura es que los autores, una vez que terminan de elaborar una obra, comienzan a trabajar promoviéndola, vendiéndola, hablando. Entonces, no la voy a presentar. Además, ya es un poco tarde a estas alturas." (...) "No la he repartido a críticos ni nada por el estilo. Entre otras cosas, porque me gustaría que alguien se encuentre con la novela y se anime a hacer algo con ella, como me parece ha sido su caso. Los libros viven una existencia propia que no necesariamente se encuentra en manos de los lectores. Resulta interesante que los libros tengan esa vida propia, como una forma de relación con la sociedad."

En otra, dice: “No soy un novelista profesional y no es una obra entretenida en el sentido estricto, ya que tiene un lenguaje exigente y toca temas remotos como un balneario pobre en la costa sur del Perú”. No me parece una casualidad que la novela haya sido premiada en Francia y no en España y por eso siento que es un premio literario y no un premio editorial”.

Si tenemos en cuenta lo que dice Bourdieu sobre el mercado de producción a gran escala y el mercado de producción restringida, podemos entender lo que dice Lauer como una manera de intentar ubicarse en este último campo. Parece tener cierto desdén por la industria editorial española, y prefiere Francia; esta postura tiene cierto elitismo, lo cual es perfectamente coherente con lo que sería una ubicación dentro del mercado de producción restringida.

Como poeta y periodista, Mirko Lauer es parte del sistema de producción cultural. Sabrá muy bien qué papel está cumpliendo en el ámbito de producción restringida. Lauer está presentando la obra de arte en términos del don, que tendrá su reconocimiento no económico sino simbólico.

Algunos aspectos interesantes de la novela:

- Los personajes: Arístides Sáenz / Antofagasta / varios nombres más (97); Willy, que toma un sorbo de cada trago (49); Chumpitaz, que es el encargado de traerle el objeto al protagonista; el mismo Mirko Lauer

- Esos espacios entre dos mundos: entre el sueño y la vigilia (12), en la orilla entre el mar y la tierra, entre la noche y el día; esos "puntos intermedios" (11)

- La idea de la localización física, toponimía; ¿dónde está su pueblo? (14); los lugares se mueven en el mapa

- Las tertulias: las diversas conversaciones; los comentarios sobre el Perú (118)

- Las órbitas: un movimiento circular, girando alrededor de algo, un lugar físico y una idea inalcanzable

Mis reacciones personales:

Es una novela muy difícil, muy poco accesible, es parecido a ese objeto imposible... El libro en sí, es una tertulia para Mirko Lauer y sus amigos invitados, o mejor aún, entre Mirko Lauer y Mirko Lauer. Yo observo, yo leo detenidamente, pero no lo descifro; estoy en "órbita" alrededor de esta tertulia.

Pero el protagonista tampoco entiende la tertulia a la que asiste, y no parece importarle demasiado.

Al leer la novela me sentí confusa y perdida. Una y otra vez tuve que volver al principio, verificar qué estaba pasando; me preguntaba "¿está soñando el personaje?" o "¿ahora dónde estamos?" Cada vez que lo leo, es distinto, es otro libro. Me viene una sensación de desolación, de perder mi camino, de dar vueltas y vueltas, sin saber cómo salir.

El libro no quiere que lo lea yo, que lo logre leer yo. No, ni eso - no es que no quiera; es que no existo para este libro. El libro es, simplemente; es un sitio de misterio como ese pueblo, es una entidad incomprensible como ese objeto. Y soy la turista. Intento hacer un mapa de los personajes, de los eventos, del lugar, de la trama, y se me esquiva, se me escapa este texto. Es la antítesis del libro de Bayly, en que está todo prolijamente dicho y mostrado. Aquí no sé a qué agarrarme; el texto no me da nada, o me da todo y no sé cómo comprenderlo.

Voy a leerlo de nuevo, a ver si lo puedo "domar" aunque sea lo mínimo para poder analizarlo.

Wednesday, February 20, 2008

Las viudas de los jueves

Nuestra lectura esta semana es Las viudas de los jueves, de la argentina Claudia Piñeiro. Con esta novela Piñeiro ganó el Premio Clarín de Novela 2005. (Ya en el año 2003 había sido finalista del Premio Planeta con la novela Tuya.)

Este libro comparte algunos puntos comunes con el último libro que hemos leído, El turno del escriba. Los dos libros son argentinos, escritos por mujeres, y contienen además de una fuerte presencia de palabras extranjeras, el leitmotif de la vista aguda, del pájaro y desde lo alto. Pero mientras que la visión de El turno del escriba se apunta a lugares y tiempos aparentemente muy remotos, Las viudas de los jueves habla de lo (más o menos) local y actual de Argentina.

El Premio Clarín

Se trata una vez más, de un premio de editorial, esta vez Clarín-Alfaguara. (El premio se conoce también como el Premio Clarín Alfaguara.) Clarín es una de las empresas más importantes de Argentina, con actividad en varios sectores culturales como son el cine, la televisión, la prensa, y la industria editorial. La empresa otorga varios premios culturales como son El Premio Clarín Espectáculos, El Premio Clarín Deportivo y El Premio Clarín Creatividad, además del Premio Clarín Novela.

El Premio Clarín Novela es muy joven, apenas tiene 10 años. Su enfoque es más que nada nacional, tanto en los temas de las novelas ganadoras, como en la nacionalidad de los ganadores. (Aunque sí se han presentado al concurso obras de autores residentes en otros países, pero no queda claro si son extranjeros o argentinos radicados en el exterior.) Parece que los ganadores siempre son argentinos, pero no los jurados.

Del sitio web del Premio Clarín, la lista de los ganadores:

- 1998: Pedro Mairal, Una noche con Sabrina Love (jurado: Adolfo Bioy Casares, Guillermo Cabrera Infante y Augusto Roa Bastos)
- 1999: Leopoldo Brizuela, Inglaterra, una fábula (jurado: Vlady Kociancich, Andrés Rivera y Roa Bastos)
- 2000: Pablo Toledo Se esconde tras los ojos (el mismo jurado de 1999: Vlady Kociancich, Andrés Rivera y Roa Bastos)
- 2001: Cristina Feijóo, Memorias del río inmóvil (jurado: Héctor Tizón, Vlady Kociancich y Andrés Rivera)
- 2002: María Henestrosa, Las Ingratas (el mismo jurado de 2001: Héctor Tizón, Vlady Kociancich y Andrés Rivera)
- 2003: Patricia Suárez, Perdida en el momento (jurado: Noé Jitrik, Héctor Tizón y Luis Gusmán)
- 2004: Angela Pradelli, El lugar del padre (jurado: Antonio Skármeta, Angeles Mastretta y Andrés Rivera)
- 2005: Claudia Piñeiro, Las viudas de los jueves (jurado: José Saramago, Rosa Montero y Eduardo Belgrano Rawson)
- 2006: Betina Gonzalez, Arte Menor (el mismo jurado de 2005: José Saramago, Rosa Montero y Eduardo Belgrano Rawson)

Las viudas de los jueves

Piñeiro no sólo escribe novelas sino también guiones de televisión, obras de teatro y más. Eso creo que se nota en Las viudas de los jueves que tiene un sabor cinemático, teatral o televisivo; hay algo muy visual en su manera de describir el mundillo de Altos de la Cascada. La novela tiene además, toques de novela policial y de drama doméstico televisivo tipo Desperate Housewives.

Me encantó esta novela. Es del orden de telenovelas y literatura popular, pero tiene también sus aspectos más artísticos que van más allá de su sensibilidad cinemática y su oído para el diálogo. Hay momentos de arte literario aquí, creo yo, por ejemplo en la escena del partido de truco (302-6); aquí Piñeiro entremezcla el complejo lenguaje (código en realidad) del truco y las cortas y frías frases declarativas que comunican la salida que el Tano propone. Es un coro de voces, una micro versión de la novela entera que es una serie de distintas perspectivas. Y esta maravillosa escena nos la recrea Virginia, la voz más que más presencia tiene en la novela, y que ni está presente en esa escena.

Hay varios elementos interesantes en esta novela:

Los epígrafes

* Tennessee Williams (¡aparece mal escrito su nombre!): la idea de ceguera colectiva
* Manuel Puig: la diferencia entre tragedia y el "sórdido drama burgués"

Los nombres

* El mismo nombre del barrio: Hay tres opciones de nombre: Altos de la Cascada (nombre oficial)/La Cascada/Los Altos (25). Parece haber una diferencia de percepción muy importante con la elección del nombre. El primero, "Altos de la Cascada", connota dos espacios, uno alto y uno bajo (mejor dicho, no bajo sino bajándose, en decadencia). El segundo, "La Cascada" suprime lo alto para quedarse con la cascada, el acto de caer de arriba hacia abajo. El tercero, "Los Altos" (que pocos eligen, en realidad), se queda con lo alto sin reconocer la cascada, la posibilidad de caída. En un libro sobre la decadencia de la sociedad argentina, es muy significativo este tipo de nombre, y los cambios de nombre de acuerdo con la perspectiva de cada uno. ¿Cómo lo llamará el Tano?

* Ramona/Romina/Rama: La primera vez que se conocen, Juani le pregunta "cómo te llamás?" pero ella no habla, sólo escribe "Ramona" en la arena (81). Ella parece ser "la otra" dentro de este mundillo.

* María Virginia/Virginia/Mavi/Vir: cambia su nombre de acuerdo al contexto o con quién está hablando.

* El Tano: no recuerdo haber visto su nombre de pila.

La producción cultural

* Los libros huecos en la casa abandonada por un militar y su familia: Siempre los mismos tres títulos, Fausto de Goethe, La vida es sueño de Calderón de la Barca, y Crimen y Castigo de Dostoievski; "dos o tres clásicos más" y luego siguen estos tres títulos repetidos.

* La libreta roja y el fichero de María Virginia/Virginia/Mavi/Vir (64-5): Es la documentación del barrio. Su profesión de inmobiliaria, se completa la operación por medio de una escritura.

* El ensayo y los dibujos de Ramona/Romina/Rama: Escribe su nombre,"Ramona", en la arena (81) en vez de decirlo. Tiene que escribir un ensayo en inglés para el colegio, sobre la profesión de su padre (219): se queda mirando la hoja en blanco, porque no puede lo que dicen las tarjetas de su papá que no es su papá, son mentira. Lo que dice la chapa de bronce en la puerta, lo que dice la secretaria al atender el teléfono, son palabras basadas en mentira, que al ser pronunciadas crean su realidad.

* También los ensayos de Juani, en que habla de los vecinos (93), y su dibujo de una pared con dos figuras (184): ¿están delante o detrás?

* El cine: El suicidio que llegan a filmar Juani y Ramona/Romina/Rama, que ven desde un arbol (mirando desde lo alto hacia abajo).

Los eventos políticos en Argentina y el mundo

* La época política, económica y social de Argentina en este libro es la del menemismo, y la percibimos a través del negocio inmobiliario. Concretamente, nos llegan las noticias de las fechas, de los eventos, de las crisis, en la forma de los apuntes de Virginia en su libreta roja.

Por ejemplo: 1994, Efecto Tequila, vende familia X; 1997, crisis asiática, vende familia Y; 1998 efecto Vodka; 1999 efecto Caipirinha; 2001 Efecto Mate Cocido - nombre que le pone Virginia - vende familia Z (267-270). Otra vez se destaca esa idea de nombrar.

Las fechas que marcan las épocas: el 27 de septiembre de 2001, después de las Torres Gemelas en NYC (11); finales de los 80, gobierno de Alfonsín, hiperinflación (31); dos años más tarde, 1989, Menem y la ley de convertabilidad (35); el año 1998, los suicidios sospechosos entre altos mandos (105); mediados de 2001, huidas (267).

* La crítica social: El "country" es un barrio, pero casi un país también; como lo sugiere Saramago en la contraportada del libro, es un microcosmos del país durante el menemismo.

El idioma

* El uso del inglés: El texto está salpicado por palabras en inglés, a veces mal escritas. Primero pensé que esta torpeza tenía que haber sido un descuido de la editorial, pero esta reseña me hizo pensar que tal vez haya sido a propósito:

English words and phrases are speckled throughout the novel, a symbol of the upper classes in Latin America, and though it may reflect usage in Argentina, the bilingual reader cannot help but think of them as simply wrong (e.g. "sweet or trick" for "trick or treat"; "fare ways" instead of "fairways"; or the saying "business are business").

Esa idea de "may reflect usage" me hace pensar que este inglés a veces mal escrito podría ser un intento de reflejar lo que es en el libro una crisis de comunicación. Por ejemplo "business are business" lo dice un jefe holandés de una multinacional a su gerente argentino en el momento de despedirlo. El inglés no es el idioma de ninguno de los dos, pero es la única manera que tienen de comunicarse; es la lingua franca que ya no es inglés sino un tipo de "international English" que no es más que una herramienta de comunicación internacional a nivel puramente profesional.

Los "English skills" son una prioridad para los padres de Altos de la Cascada
(45), que mandan a sus hijos a un colegio inglés; poder ir a un colegio extranjero es uno más de los bienes de consumo que distingue a la élite. Es muy significativo el hecho de que, aunque los personajes utilicen palabras sueltas o dichos concretos en inglés, es un idioma que no hablan de verdad. Virginia, con todas las palabras inglesas que suelta para hablar de bienes de consumo, no consigue leer la comunicación importante que le llega del colegio inglés de Juani, y tiene que pedir que se la traduzcan (91).

* La pronunciación del español: Ramona/Romina/Rama dice "bebe" en vez de "bebé", sin el acento. Mariana vive corrigiéndole la pronunciación, en vano.

* Los acentos: Las distintas épocas son marcadas por los acentos de las empleadas domésticas (
76). Hasta principios de los años 90: voces y acentos del interior de Argentina y de Paraguay; luego, voces, acentos y dichos peruanos.

Las llegadas/partidas

* Los primeros capítulos de la novela tratan de llegadas. Para entrar hay 3 opciones, una puerta para socios, una para visitas autorizadas, y una para "el servicio" (25). Vemos cómo llegaron todas las familias al barrio.

* Los últimos capítulos son partidas, o huidas. Tiene que haber una crisis para que uno salga de ese lugar: divorcio, desastre económico, muerte. Lo que llama el Tano "salirse del sistema" (281).

* Virginia y su familia llegan al barrio para instalarse, gracias al suicidio de un militar llamado Antieri (32). Su llegada puede suceder gracias a la partida de otros. Aquí empieza una era, la que a finales del libro terminará con su propia huida hacia la inseguridad: "¿te da miedo salir?" (318).

Otras ideas más que se me ocurren también:
* La escena del mago (55).
* La obsesión con la naturaleza, los jardines, arbustos, árboles, olores (29), paisajismo, parquistas, etc.
* Esa idea de la pared: para mantenerse dentro, y para mantenerlos a los demás afuera (184).

Bueno, esto se ha hecho muy largo ... ¡Es que hay mucho de que hablar aquí!

Thursday, February 7, 2008

El turno del escriba

Esta semana leemos El turno del escriba de las argentinas Graciela Montes y Ema Wolf, novela que ganó el Premio Alfaguara en 2005. Es muy interesante saber que este premio de editorial estuvo 25 años sin otorgarse, y cuando volvió a la escena, fue con un premio de más valor económico (175.000$) y con, según Wikipedia, una fuerte vocación latinoamericana.

Tres novelas: dos peruanas, una argentina; tres premios literarios, todos de editoriales españolas. ¿Qué está pasando aquí? Mirada idealista: es un intento de crear vínculos importantes entre los países de habla hispana, o sea, como dice el fallo del premio Alfaguara, "contribuir a que desaparezcan las fronteras nacionales y geográficas del idioma, para que toda la familia de los escritores de habla española sea una sola, a uno y otro lado del Atlántico". Mirada pesimista: es un intento de parte de España de figurar en el mundo de las letras latinoamericanas.

El turno del escriba

Me gustaron partes de este libro, y me gustó la idea que lo motivó. Pero lo encontré de muy difícil lectura y, finalmente, más cansador que placentero (muchísima descripción, poco diálogo, tantísimas palabras italianas, latinas o francesas en cursiva). Entre muchos de sus elementos interesantes, sin embargo, se destacan los siguientes:

Los dúos
Como bien se apunta en la reseña de Página/12, El turno del escriba es un libro sobre un dúo literario, escrito por un dúo literario: Polo/Rustichello escritos por Montes/Wolf. El libro dentro del libro será de Marco Polo, pero este libro es del escriba. Polo apenas figura en la novela; es una novela sobre el proceso de creación de un libro.

La escritura
El proceso de creación, la escritura como oficio: es un trabajo duro (212). Los detalles de los instrumentos que se utilizan, escribir en el "lado clandestino" de las hojas (95), etc. El discurso de Polo sale de manera confusa, caótica "como una alfombra abigarrada de escenas simultáneas y sostenidas en la que uno podía montarse en cualquier momento" (79). Rustichello quiere poner orden a todo: divide su hoja en dos columnas, de aliados y de adversarios y le es muy importante terminar con dos columnas iguales.

El papel del escritor en la sociedad
Rustichello trabajo como copista de día pero es poeta de corazón; ve a Polo más que nada como fuente de material literario que podrá utilizar para sus propios fines y para poder salir de la cárcel y volver a ser el Rusticien que fue. Rustichello elabora una lista de posibles patrocinadores de su libro (101) y necesita a Polo por "su capital, su historia" (113). El relato contado por segunda vez se debilita (138) porque Polo no es narrador como es el escriba. La importancia del estilo, de la habilidad literaria. El escriba hasta traduce lo que dice Polo, de veneciano a francés. ¿Quién es el público para el libro de Rustichello? (225)

La vista: la mirada del pájaro
"La vista agudísima del pájaro lo abarca todo" (19). Rustichello está consciente de que, sólo, no puede llegar a ser como el pájaro; necesita escribir el cuento de otro. El pájaro -
l'oxell, el halconcito (253) - es una figura importante en la novela.

El copioso detalle
La abundancia de investigación histórica de las autoras. El ojo observador de Rustichello. La idea de recordar todo; una idea de decir toda la verdad, documentar todos los detalles de cada acontecimiento. La noción de la veracidad; la relación entre historia y cuento, ya que el escriba reescribe lo que cuenta Polo, y a veces suprime elementos porque "se consideraba libre de decidir qué poner y qué quitar" (143). La importancia de cada detalle: "en los detalles estaba precisamente lo provechoso del asunto" (141).

Una visión del mundo como un gran panino
"Por encima y por debajo, dos eternidades: la de los pájaros voladores, que todo lo abarcaban desde el aire, y la del mar, obstinado e incorruptible, que para Rustichello era siempre el Mediterráneo. En el medio, sujetos a mudanza, atados irremediablemente a la rueda de la Fortuna, diminutos en sus barquitos y sus ciudades, los hombres...." (47) Todo esto forma una "trilogía de base - pájaros avizores, gente entrampada y agua eterna" (47). Pero este prolijo panino se le desarma porque las eternidades "se escapan por los bordes" (59).

La reseña de Página/12 y el juego de la cultura
La siguiente cita de Página/12 se aproximaría a la perspectiva de un lector indignado, que cree que el libro es demasiado académico para el lector común:

El relato pone el acento sobre lo que para las autoras significa, entonces y hoy, escribir: no escribe un Marco Polo sino un Rustichello; y en un sentido políticamente más fuerte, no escribe quien se limita a cronicar reproductivamente la Historia sino quien recrea un mundo en base a lo que su imaginación le dicte a partir de una plataforma medianamente documental. Tómese como ejemplo central de esta diferenciación el siguiente pasaje: “El pisano (Rustichello) consideraba que un libro de maravillas, un collar de historias peregrinas, prodigios, rarezas, costumbres asombrosas, riquezas sin medida, todo eso garantizaría el favor de los lectores de corte. El veneciano (Polo) en cambio insistía en contar su viaje paso a paso y sin apartarse del itinerario, comenzando por donde había comenzado”.

El problema es que los lectores de corte siempre han sido minoría, amén de que de un tiempo a esta parte se nuclean alrededor de la Academia y sus específicas herramientas de análisis. ¿Estamos frente a una gran
editorial que se da el lujo de premiar una obra pensando en esa minoría? Porque el lector más ramplón tendrá que disfrutar de la reconstrucción del espacio genovés y del ingenio de Rustichello para, primero, memorizar los relatos de Polo y, segundo, hacerse de pliegos donde escribirlos... O renunciar a la lectura de esta novela que no entrega más que eso.

La postura de esta reseña es interesante cuando la vemos en relación a las ideas de mercado de cultura, premios y prestigio. Hay un tono de desdén en la reseña para lo que se entiende como una obra destinada a una "élite". ¿Parte del juego?

Tuesday, January 29, 2008

La hora azul

La hora azul, del peruano Alonso Cueto, ganó el Premio Herralde 2005. Novela policíaca, misterio basado en una historia real, medio ficción, medio texto cuasi-histórico... es un libro complejo.

Antes de intentar organizar mis pensamientos sobre el La hora azul, quisiera comentar sobre la imagen que he incluido en esta entrada. Cuando estaba buscando una imagen, vi esta tapa, de la edición en lengua alemana. Es una tapa linda, pero problemática: en la edición en castellano que tenemos nosotros, la tapa es una imagen de una mujer que suponemos que es Miriam, mirándonos con una expresión ambigua. Establece a Miriam como personaje central. En cambio, la edición de lengua alemana que aparece aquí nos cuenta algo muy distinto, ¿no es cierto? ¿Qué significará?

De ahí surgieron algunas preguntas, sobre:

La industria de la traducción literaria
Yo trabajé durante varios años como traductora en Europa y América Latina pero nunca traduje nada literario (salvo algún guión de cine). Es que la traducción literaria es un mundo aparte. Los traductores literarios (que no sean famosos) son los que peor ganan, pero la traducción les ofrece muchos beneficios a las editoriales. Todo traductor sabe que no hay beneficio económico - ¡pero sí simbólico! - en la traducción literaria; uno traduce la literatura por vocación, pero vive de la traducción de manuales de usuario y contratos comerciales. Y ahora, ¿cómo se decide cuáles obras se traducen, y a cuáles idiomas?

América Latina en el mundo de habla alemana
Sería interesante investigar los estudios latinoamericanos en Alemania/Austria/Suiza, y la presencia e imagen de la literatura (y el cine también, por qué no) latinoamericana en el mundo de habla alemana. Aquí podrían ser de utilidad las ideas que desarrolla English en sus capítulos "The New Geography of Prestige" y "Prizes and the Politics of World Culture", sobre el mercado internacional de cultura.

La hora azul

(A la izquierda, la edición brasileña; interesante la tapa.)

No pude evitar de comparar esta novela con la que acabamos de leer, Y de repente, un ángel, de Jaime Bayly. Son novelas del mismo año 2005, del mismo país, que cuentan una historia desde el punto de vista de un limeño acomodado. Ambos textos tienen cierto grado de autobiografía - ya sea la del autor o la del personaje narrador - y presentan dos relaciones claves, la del narrador con su padre, y la del narrador con una mujer indígena, marginada, del interior. Además, los dos libros tienen varias secuencias de sueños. Ah, y también: ¡en ambos libros hay escritores frustrados!

Pero son muy distintas estas dos novelas en cuanto a cómo tratan sus temas. Sería interesante conversar en la clase sobre las diferencias entre las dos obras. Entre tantas diferencias que hay entre las dos obras, lo más importante para mí es el simple hecho que Y de repente, un ángel es un libro malo y mal escrito (salvo algunos diálogos entretenidos), mientras que La hora azul es un libro bien escrito pero también, a su manera, malo.

Sería interesante también, conversar sobre lo que dice la propaganda en la contraportada del libro: "Este libro está basado en una historia real. El autor ha tomado el episodio de un militar que convivió con una prisionera hasta que ella huyó. Los datos que se ofrecen de la guerra civil de Sendero Luminoso (1980-1992) están rigurosamente documentados." ¿Por qué incluir todo eso?

La trama de La hora azul me dejó con una gran ambivalencia, sobre todo acerca de la relación entre Adrián con Miriam. Al intentar incluir una historia de amor entre estos dos, creo que Cueto erró, y eso debilitó al libro.

Algunos elementos interesantes:

Las ideas de voz/silencio, dormir/despertarse

Estas ideas son claves en el texto. El silencio de la madre de Adrián (25) El éxito de Adrián ha sido como un somnífero (18), etc. Casi siempre la descripción de un personaje incluye una descripión de su voz. (Eso creo que lo lleva un poco lejos; la quinta vez que leí que alguien tenía la voz "ronca", pensé: ¡pará!)

Ser humano/máquina, objeto/ser vivo

Muchas veces las personas parecen objetos o máquinas: una voz como parlantes de aeropuerto (46), querer desconectar los cables dentro de alguien (53), ojos de vidrio molido (71), una mirada con gesto de piedra (126), ojos duros como de una muñeca (138), una persona que parece parte de un mural (209), una persona como una muñeca embalsamada (222), una cara cristalina (228), una persona como una estatua (275), algo desconectado en la voz (277), cables sueltos en la cabeza (294). A su vez, hay objetos que parecen seres vivos: el teléfono parece un animalito furioso (45), el reloj parece tener un gran ojo (117), los autos parecen insectos (153), el orgullo es un mono que baila (164).

La danza de tijeras

Lo que dice Guiomar sobre el danzante de tijeras (186). ¿Quién es Guiomar? Importante: Miriam es peluquera, y se destaca el hecho de que opera unas tijeras (206).

Voy a cerrar con lo que son, para mí, las dos mejores frases del libro:

p. 56: "Cuando lo veo tan feliz y compuesto quiero de algún modo hacerle daño; me gustaría buscar algún cable dentro de él, desconectarlo y ver a Eduardo caer al piso."

p. 66: "El pelo parecía un carnaval."

Tuesday, January 22, 2008

Y de repente, un ángel

Nuestra primera novela es Y de repente, un ángel, del peruano Jaime Bayly, que fue Finalista del Premio Planeta en 2005.

Es una novela que no me gustó mucho, pero que sí tiene varios elementos interesantes y creo que va a dar para una buena conversación. Quisiera comentar primero sobre el premio en sí, y luego sobre algunos aspectos de la novela misma.

El Premio Planeta

El premio es de la Editorial Planeta, parte del Grupo Planeta, una empresa española enorme. Veo que su fundador, José Manuel Lara, decía que en realidad no era un gran lector. Je. Pero, hablando en serio: no hay que ser gran lector para tener éxito en la industria editorial, eso está claro, pero ¿para qué decirlo? Es como que ni siquiera le interesara disimular el hecho de que el premio es un asunto comercial. He leído que el Premio Planeta no tiene mucho prestigio y se ve como una actividad promocional más que nada; también ha tenido sus escándalos (véase los artículos sobre Delibes, Sábato y Cela).

Cabe notar, que el Grupo Planeta tiene otras editoriales también, por ejemplo Ediciones Destino (una editorial fundada en los años 40 que fue comprada por Planeta en los años 90) que vendría a ser algo como una marca más exclusiva dentro del Grupo Planeta. ¿Por qué cuento todo esto? Porque hay un punto muy importante: la Editorial Destino otorga el premio más antiguo de España, el Premio Nadal; aquí vemos un caso de un intento de utilizar capital económico (la riqueza que tiene el Grupo Planeta) para conseguir capital simbólico (el prestigio del Premio Nadal). Si les interesa, la historia del Premio Nadal es fascinante, sobre todo la sección de su página Wikipedia llamada "Curiosidades".

Volviendo al tema: el Premio Planeta. Se trata del segundo premio más valioso del mundo, en términos puramente económicos: el ganador recibe 50 millones de pesetas, que se traduce a 601.000 euros. (¿No sería más fácil dejarlo en 600.000 euros? Je.) Pero hay un detalle muy interesante: el Finalista también se lleva algo, ¡125.000 euros! Este hecho de premiar al Finalista va en contra del marco "winner take all" de que nos habla English en The Economy of Prestige. ¿Qué significará?

Y de repente, un ángel

En 2005, el escritor español Juan Marsé renunció como miembro del jurado del Premio Planeta, al considerar que a las obras finalistas les faltaba calidad literaria. Y el libro de Bayly es bastante torpe.

Para mí, lo más rescatable está en los momentos en que aparece el Mayor Julio Concha Fina, un personaje que tiene unos diálogos muy entretenidos.

La novela está repleta de tensiones muy poco sutiles entre polos opuestos: ciudad/campo; capital/interior; costa/sierra; patrón/empleada; blanco/indígena; nene bien/mujer sin nada; hombre que sigue siendo infantil/mujer que nunca tuvo infancia; hombre que es autor/mujer que es analfabeta; la ridiculez de la injusticia que le han hecho al hombre/la gravedad de la injusticia que ha sufrido la mujer; la poca dignidad del hombre/la gran dignidad de la mujer; el privilegiado que no sabe nada/la marginada que con su sabiduría "ilumina" al privilegiado. Etc.

Algunos elementos del libro que podríamos conversar:
- Los dos JB: el personaje Julián Beltrán y el autor Jaime Bayly
- Las dos Mercedes: la del libro y la de la dedicatoria
- Los epígrafes: Oscar Wilde y Shakira (qué posmoderno)
- El contraste entre el estilo medio seco, y la trama melodramática (¡Traumas pasados! ¡Búsquedas de seres queridos! ¡Reencuentros! ¡Últimas palabras en el lecho de muerte! ¡Redención!)
- Un alivio: los episodios en la librería de Andrea

Este último punto es importante, porque Y de repente, un ángel es también un libro sobre el acto de contar historias, de leer y escribir. Pero hay algo feo aquí, en la manera en que el protagonista utiliza a la empleada, sacándole jugo a su trauma personal haciendo de ello "material" literario.

¿Por qué fue finalista del Premio Planeta? Es el gran interrogante.

Thursday, January 17, 2008

The Economy of Prestige

Hay varios elementos de The Economy of Prestige que me gustaría que comentáramos.

La desmistificación:

La manera que tiene English de escribir, me recuerda lo que dice Bourdieu en "The Market of Symbolic Goods" (p. 9), que son pocas las obras que no tengan ya dentro de ellas una huella o un sello del sistema de posiciones. English escribe de una manera clara y utiliza un lenguaje poco académico, lo cual subraya su intento de "desmistificar" el sistema de premios literarios. En un campo en que hay mucha mistificación es importante mostrar el lado administrativo, todo el papeleo banal que hace posible su existencia. Esa claridad de estilo tiene su paralelo en el contenido del argumento de English, en que dedica mucho tiempo y espacio a la explicación detallada del lado cotidiano de la administración de premios. En esto nos revela la doble realidad que tiene ese hecho de consagración, siguiendo lo que dice Bourdieu en "The Market of Symbolic Goods" (p. 3), que los bienes simbólicos tienen doble cara, y son a la vez mercancías y objetos simbólicos.

La ambivalencia:

Para mí la idea clave de The Economy of Prestige es que el sistema de premios se caracteriza por su ambivalencia (p. 31).

Por un lado, existe la idea que si una obra es buena, es lógico que gane un premio; los que saben, sabrán reconocer cuando un libro es arte, y ese reconocimiento toma la forma de un premio. De ahí la importancia fundamental de quién es el juez, y si el juez ha ganado a su vez algún premio, mejor. Porque como dijo el profesor en la clase, el acto de consagración no lo puede realizar cualquiera; uno tiene que estar habilitado para ello. Por otro lado, existe la idea que si una obra gana muchos premios, o un premio poco prestigioso, debe ser middlebrow, cursi, poco original, fácil de leer y comprender. Esto sucede porque buscamos la distinción de la escasez, procuramos formar parte de un grupo exclusivo con acceso a objetos de producción restringida. Si el grupo es muy extendido ya no hay distinción. (Yo soy culpable de esto con la música. Es ridículo, pero lo hago.)

Sin embargo, la ambivalencia no se limita a lo anterior. Debatir si un libro reconocido es mejor que un libro no reconocido, y la diferencia de las ideologías a las que pertenecen estas dos posturas - por ejemplo la cuestión de si el artista de verdad no puede ser reconocido hasta después de su muerte porque su visión está ahead of its time y demasiado complicado para el público de su tiempo - ni siquiera es el punto. El punto es el hecho mismo de consagración y la manera en que dicha consagración se lleva a cabo. El hablar de calidad o falta de, sería perder de vista la idea más importante, de la construcción del premio mismo.

El acto de consagración no viene de la nada, sino es más bien un procedimiento que también tiene doble cara: se trata de una elección, por parte de individuos cuyos nombres han sido ya antes consagrados, entre una pequeña serie de opciones -- opciones que son el resultado de un proceso de filtración administrado por individuos anónimos, que no han sido consagrados y que por consiguiente no pueden consagrar. English habla de esto como síntoma (p. 120) del sistema. Me gustaría que habláramos en clase sobre este punto: que el sistema de consagración y otorgación de prestigio se basa precisamente en la labor de quienes no tienen poder de otorgación de prestigio. Sin el trabajo de esos "filtradores" anónimos, el sistema no funcionaría, pero al mismo tiempo el sistema se define en oposición a ellos, y casi no se habla de su existencia. Es asombroso el nivel de poder que tienen, en realidad, los que filtran los libros para crear el shortlist, y de hecho dice English (p. 135) que tienen aún más poder que los jueces oficiales. Claro, es que son ellos los que ponen el marco dentro del cual tienen que actuar los jueces. El caso de Auden (p. 142), por ejemplo, revela esas relaciones de poder, porque el poeta sale del sistema y tiene "la última palabra" pero el caso es conocido más que nada porque es tan poco común.

El escándalo:

Siguiendo el caso de Auden, si tenemos tiempo en clase me gustaría también que habláramos de lo importante - casi lo imprescindible - que es el escándalo en el sistema de premios. Dice English (p. 147) que el mero hecho de que el procedimiento de otorgación de premios sea una lucha, significa que es un sistema bastante cambiable. Su perspectiva sobre el discurso negativo como componente fundamental del sistema de premios es fascinante (p. 188), sobre todo cuando apunta que, en realidad, los que más desdén tienen por los premios son los que, precisamente, forman parte de los grupos e instituciones que tienen el poder de consagración. Esta observación de English subraya la calidad de "juego" que tiene el sistema de premios.